Nuestras experiencias sexuales nos forman, no solo en el plano íntimo sino en toda nuestra vida y nuestras relaciones sociales. Cuanto más rica, sana y plena sea nuestra sexualidad, nuestra vida se verá enriquecida en todos sus aspectos. Si pensáramos la relación con nuestro cuerpo desde el inicio de nuestra vida con una perspectiva feminista se resignificarían nuestras experiencias y nos empoderaríamos con ellas.

Anuncios